Washington decide, Macri cumple: Una embajadora de opereta

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(Por Stella Calloni)

Respondiendo a demandas de Washington, el  gobierno del derechista Mauricio Macri en Argentina, acaba de dar otro paso hacia el vacío, al reconocer “formalmente” a Elisa Trotta Gamus, como embajadora de Venezuela, en representación del supuesto presidente “encargado”  Juan Guaidó, que no está gobernando en ningún país y menos en el suyo.

Esto sucede  a menos de dos semanas de las elecciones generales de Argentina. el próximo 27 de octubre, cuando el actual mandatario intenta reelegirse, a pesar de que en las recientes primarias sufrió una aplastante derrota y que todas las encuestas coinciden en que el opositor Frente de Todos lleva más de 20 puntos de ventajas sobre el oficial Juntos para el Cambio.

En un acción insólita el canciller Jorge Faurie , “recibió” las cartas credenciales de la abogada Trotta,- ¿de manos de qué gobierno?- violando normas constitucionales y denigrando a la cancillería argentina.

Todo es ilegal, ya que Trotta trabajaba en el equipo de la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, de la oficialista alianza Cambiemos, y que tiene doble nacionalidad argentina y venezolana.

Su cercanía al Consejo Nacional Judío, es otro elemento clave a considerar, ya que el gobierno de Macri, no sólo se ha puesto bajo las órdenes del  Fondo Monetario Internacional(FMI) con oficina en el Banco Central, sino que ha firmado acuerdos para instalar bases de Estados Unidos, en el sur del país, Neuquén-construida por el Comando Sur y cercana al yacimiento de Vaca Muerta-, en Tierra del Fuego (Usuhaia y Tolhuin) y en el norte, Misiones, Salta, Jujuy , también con intervención del gobierno israelí.

No se conocen los acuerdos de seguridad  firmados por este gobierno, sin consultar al Congreso, que pueden deparar más de una dura sorpresa.

La sumisión de Macri en estos momentos está asociada a la “necesidad” de que Washington les asegure protección. Esto es un grave peligro para la democracia argentina, porque más allá del fraude que pueden intentar- aunque difícilmente dado las grandes diferencias que existen en favor del opositor Frente de Todos- pueden inventar cualquier maniobra incluyendo atentados de falsa bandera, considerando las asesorías extranjeras en los Ministerios de Defensa y Seguridad.

Por otra parte,como se sabe,  desde el punto de vista diplomático, no se puede asumir un cargo de embajador con dos nacionalidades, añadiendo otra falta grave. Desconociendo las normas internacionales, el canciller sostuvo que “representa para todos los venezolanos residentes en nuestro país, la autoridad máxima de Venezuela en Argentina y que además los podrá asistir en todas sus cuestiones consulares”.

Esto raya lo patético. ¿De qué consulado habla?. ¿Qué autoridad le asegura que la documentación que le presente cualquiera que haga una gestión? ¿a qué estructura gubernamental responde?.

La violación de todas las normas internacionales en este caso, coloca a la Argentina en una posición  de país que violenta las regulaciones diplomáticas, entre otras, además de  violar el debido respeto a la autodeterminación de los pueblos..

¿La sede gubernamental de Guaidó está en Caracas, Venezuela o en Washington?.

Lo lamentable de toda esta opereta es que ha desenmascarado la decadencia de los “grandes países “ europeos,  cuyos gobiernos se prestan a esta farsa, sin parangón en la historia diplomática mundial.

Unas horas después, Macri, que con un país en severa crisis dejó de gobernar para hacer una gira  de campaña electoral, ordena, que los diplomáticos venezolanos, acreditados legalmente deben salir del país, cuando ni siquiera se han roto las relaciones diplomáticas con el único gobierno real que tiene Venezuela, el de Nicolás Maduro, nada menos que en momentos en que este avanza un proceso de diálogo con buena parte de la oposición y se hace insostenible el juego de comedia de reconocer a un “presidente encargado” que no existe.

Hace días el presidente de Estados Unidos Donald Trump entregó 116 millones de dólares a Guaidó, para mantener su campaña internacional y comprar “adhesiones”. Ese dinero es parte de los fondos multimillonarios que Estados Unidos tiene congelados al gobierno de Maduro, al que ha declarado una guerra  abierta, intentando aislarlo para asfixiar y condenar al hambre al pueblo venezolano, incluyendo sabotajes de todo tipo, como han sido los cortes de luz y se conocen muertes por faltas de medicamentos, que han impedido llegar a ese país. Esto significa una abierta violación a  los derechos humanos del pueblo venezolano, como ha sucedido con Cuba, durante mucho más de medio siglo.

 Lo grotesco es que algunos medios cercanos al poder macrista sostienen que no se rompen las relaciones, porque la administración Macri  no reconoce al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, a pesar de que tiene una embajada en ese país con los diplomáticos correspondientes.

Rodeado de su núcleo más duro, Macri trata de mostrarse ante el presidente  Trump, como su vasallo más sumiso, como la figura clave” en el sur-sur y en su “obediencia debida” ha traspasado todos los límites, como lo hizo con el FMI el verdugo de todos los intentos de desarrollo económico soberano en nuestra América Latina..

La aplicación de las medidas exigidas por el FMI para autorizar un préstamo de 57 mil millones de dólares al gobierno de Macri, llevó al país a la segunda crisis más grande de su historia, a una verdadera tragedia social, la destrucción del Estado nacional, de todos los avances tanto en el terreno social, laboral, como en educación, salud, cultura  produciendo el cierre de miles de empresas e industrias, en un nivel sólo comparable con lo que sucede en un país en guerra.

Más de dos millones de desocupados, cinco mil millones de nuevos pobres y casi el 40 por ciento en la pobreza y buena parte en la indigencia.

Este es el gobierno que quiere convertirse en  un modelo de sumisión colonial frente a un imperio en decadencia, que se muestra sin máscaras y al denudo.

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