Todasadentro entrevista a Sergio Arria: «Debemos ser sujetos generadores de contenidos»

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Las herramientas creadas por el imperio para dominarnos pueden ser usadas para liberarnos

A juicio de Sergio Arria, documentalista, productor audiovisual e investigador, es el mismo pueblo el que puede hacer frente a la guerra mediática que desde los centros de poder y medios hegemónicos han desatado contra la Revolución Bolivariana y los proyectos progresistas que se desarrollan en América Latina y el mundo. Arria, venezolano, quien desde hace varios años reside en Argentina, país en el que ha desarrollado diversos proyectos en el área comunicacional en la Universidad Nacional de Lanús, la plataforma solidaria de comunicación, el Centro MacBride y el Instituto de Cultura y Comunicación, considera que para lograr contrarrestar las informaciones que nos llegan desde los medios de comunicación aliados al imperialismo, es necesario que cada individuo se convierta en generador de contenidos audiovisuales que demuestren lo que realmente ocurre en nuestros países.

En entrevista para Todasadentro, en ocasión de su participación en el Encuentro de Cine y Audiovisual “Innovamos o Erramos”, que se desarrolló del 27 al 29 de septiembre en la ciudad de Caracas, manifestó que los celulares inteligentes son una herramienta poderosa para la comunicación.

-¿Cuál es la importancia de este tipo de actividades?

-Un grupo de compañeros y compañeras, desde Buenos Aires, que hacemos vida en distintas estructuras y espacios universitarios y educativos, estamos impulsando modelos de comunicación participativa. Dada la situación que se presenta a nivel global es fundamental que cada uno de nosotros se convierta en un sujeto generador de contenidos audiovisuales.

Como existe el tema de cómo acceder a la tecnología, a los equipos y a los conocimientos, hemos desarrollado una línea que tiene que ver con la producción audiovisual a través de dispositivos móviles, una herramienta que todos tenemos hoy y es muy potente. Un celular puede producir contenido en alta resolución, y es posible enviarlo a otros dispositivos y a las redes sociales. Esto permite que cada uno de nosotros se convierta en un sujeto comunicador. Nosotros pensamos que la comunicación representativa ya es un momento superado, el capitalismo utiliza las redes sociales para trabajar sobre nuestras subjetividades, homogeneizar los discursos. Los algoritmos, la Big Data hacen que, poco a poco, todo lo que son las identidades propias, locales y culturales, estén en riesgo. Es decir, la historia que se está contando en las redes sociales es la historia del dominador, del imperialismo, del capitalismo y nosotros tenemos que resistir ante eso.

-¿Y cómo hacer para revertir eso?

-Lo que estamos planteando es un quiebre epistemológico, es decir, así como la gente utiliza, según la lógica del capitalismo, un teléfono para mirarse y hacerse un selfie, que es un modelo autorreferencial de la comunicación, nosotros planteamos voltearlo, darle un giro al celular para que en vez de enfocarnos a nosotros mismos enfoquemos la realidad de la sociedad. En el caso de Venezuela, que es un país asediado, en una situación muy compleja y que es muy difícil de explicar porque es algo muy atípico, es una guerra multidimensional, resulta importante que los venezolanos y los que la defendemos en el exterior, utilicemos esta herramienta para mostrar el otro lado. No estamos negando las dificultades, ni los errores cometidos, pero nosotros sabemos que es una disputa y que en todo proceso revolucionario hay contradicciones.

Pensamos que hay que abrir los debates, hay que intervenir estas herramientas desde un punto de vista crítico y comenzar a ser los que registremos nuestros procesos sociales, políticos, culturales y comenzar a articularnos. Eso es fundamental. Tenemos la responsabilidad histórica de convertirnos en sujetos defensores del nuevo mundo que está en disputa.

-¿Estas herramientas ayudarían a desmontar la hegemonía mediática imperial?

-Si nosotros armamos equipos de trabajo, de articulación en todos los países, podemos comenzar a construir esa nueva hegemonía, si nosotros no lo asumimos con seriedad va a ser muy difícil y seguiremos siendo sujetos pasivos, consumidores de los contenidos que se producen en las grandes plataformas del imperialismo, estoy hablando de todo lo que se realiza, principalmente, en Hollywood, en Europea y en todas las plataformas de distribución de esos contenidos que están en manos de ellos: las redes satelitales, los cables submarinos de fibra óptica, de trasmisión de datos, los algoritmos.

Esta situación de concentración mediática se ha agravado y el primer alerta que tuvimos se dio en la década de los 70, con la proliferación de las agencias de prensa internacionales producto de la guerra satelital, y los países no alineados solicitaron a la Unesco que se realizara un informe sobre lo que ocurría, porque estaban sintiendo cómo las agencias internacionales de aquella época ya estaban moldeando la información, incluso ya estaban atentando contra la democracia de los países.

En el año 77, la Unesco convocó a una comisión que lideró Sean MacBride, irlandés, diplomático, fundador de Amnistía Internacional, que tres años antes recibió el Premio Nobel de la Paz y en el 75 el Premio Lenin de la Paz, para que en ese contexto de Guerra Fría liderara ese grupo que estuvo integrado, entre otros, por Gabriel García Márquez, Marshall McLuhan, y se redactó el informe “Un solo mundo voces múltiples”, que se presentó en 1980 y que se conoce popularmente como el Informe MacBride.

Este fue aprobado por la Unesco, por la Asamblea General de la ONU, y fue criticado por EEUU e Inglaterra, que iniciaron una campaña de descrédito contra MacBride y es por eso que ese informe se dio a conocer, pero no se utiliza ni se estudia o se estudia muy por encima en las escuelas de comunicación social de América Latina.

Este texto interpela el modelo capitalista de la comunicación y planteaba que si no se tomaba medidas sobre, en ese momento, las 50 corporaciones que controlaban los dos mil medios más influyentes de ese momento la situación iba a empeorar y empeoró. Hoy son seis o siete corporaciones, más las plataformas digitales como Google, Amazon, Apple, las que controlan prácticamente la producción de contenidos audiovisuales en el mundo entero, estamos hablando de los seis mil medios más influyentes en el mundo. Ellas controlan todo el contenido informativo que consumismos a nivel de internet y ese es un problema muy grave, porque tienen la capacidad de la ubicuidad, de la saturación, de la velocidad, de la repetición. Ellos posicionan un mensaje contra Venezuela en segundos, por ejemplo, si la línea del capitalismo es decir que en este país hay una dictadura, los seis mil medios sincronizadamente colocan esto en la opinión pública en general, eso es un gran problema, no solo para Venezuela, sino para el proyecto bolivariano, el nicaraguense, y para todas los proyectos que son alternativas al capitalismo neoliberal.

-Hay quienes han planteado crear redes sociales alternativas a Twitter, Facebook, Instagram…

-Si yo creo que hay que hacerlo. Nosotros estamos usando ahora aplicaciones que son privativas, aunque de acceso gratuito en las plataformas de Play Store, de Apple, pero en lo que surjan las aplicaciones de postproducción para celulares y de grabación en software libre inmediatamente las vamos a implementar. Esta es una carrera que es simultánea, con desarrollo desigual y combinado, tenemos que ir avanzando a una convergencia tecnológica emancipadora por eso la articulación es importante. Por ejemplo, nosotros en Argentina estamos trabajando esto desde el 2016 y estoy seguro que en Venezuela hay compañeros que también lo hacen, pero no nos conocemos, entonces estos encuentros son fundamentales para la articulación, para encontrarnos, conocernos, compartir experiencias, y creemos que desde acá es importante salir con un programa de trabajo que nos permita después, a través de sitios web, las redes sociales, compartir contenidos e ideas y fortalecernos e ir creando ese sentido común.

-¿Qué falta para crear esas redes sociales alternativas?

-Voluntad política y conciencia de la gravedad de la situación, a veces confiamos en nuestro modelo de comunicación que todavía reposa en la comunicación representativa, unidireccional, donde el sujeto que recibe no tiene capacidad de responder, creo que es importante que se dé el debate.

-¿Cuál es la importancia de los medios alternativos ante este panorama?

-Es fundamental, fíjate que uno de los problemas de los medios comunitarios y alternativos en general ha sido la producción de contenidos, el acceso a la tecnología. Hoy en día hay acceso a todos esos equipos a través de los celulares. Hay que dar el salto y comenzar a empoderarse de las herramientas, siempre con un sentido crítico porque nada de lo que viene allí es gratuito, es decir, la aplicación es gratuita, pero tú estás proporcionando toda la información que necesitan para luego moldear los planes publicitarios de colocación de productos. Ellos hacen negocios con todo y Venezuela es un bastión de resistencia.

Rosa Ángela Latorraca / Caracas

Fotos: R.A.L.

Proyectos

Comentó Arria que actualmente trabaja en diversos proyectos en la Universidad Nacional de Lanús, ubicada en Buenos Aires, Argentina, como por ejemplo en la plataforma solidaria de comunicación, que tiene la página web solidaria.info “en la que queremos articular las experiencias y visualizarla, organizar la información sobre Venezuela, para tener otra mirada de lo que aquí ocurre”.

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