Mar de leva – Poética de la mirada de izquierda

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(Por Farruco Sesto)

No tengo duda alguna,  el gran tema de la política es el de la mirada.

 Porque es entonces, a partir del punto de vista elegido para conectarse con la realidad, y de la mirada con que se observa el mundo, que surge una subjetividad que se convierte en tesis de vida. Emerge ese canon personal que te identifica.

Se me hace evidente. En la naturaleza de la mirada está la génesis de las posiciones políticas que se asumen. 

No es lo mismo la mirada que te lleva a la izquierda que la que conduce a la derecha.

En nuestro caso, qué es el que me interesa porque es la nuestra, la del pensamiento de izquierda, ¿de dónde nace esa mirada? ¿Quién la construye y direcciona?

¿Acaso puede ser enderezada?

¿Es parte del misterio de lo que somos?

¿Qué sensibilidades encienden las primeras luces donde se afirma?

No lo tengo tan claro, más allá de las procedencias de clase que aunque, por supuesto, ofrecen una plataforma general para la ubicación del  punto de vista, a mi juicio, no lo explican todo.

En todo caso, el hecho es que de la mirada de izquierda (digámoslo así para entendernos), venga de donde venga, nace la clave del lenguaje que te habla directamente al corazón y luego se aposenta en él para jamás abandonarlo. Brota el sentido de las cosas que marca tu condición hacia el amor y nunca, nunca, hacia la indiferencia y mucho menos hacia el odio.

Irrumpe el pulso punzante de un drama social que vas convirtiendo en pasión política, porque no puedes hacer otra cosa, a partir del momento en que lo eliges como el escenario de tu desvelo. 

Es por eso que el militante de izquierda cuida siempre la claridad de su mirada, la protege de los espejismos, y cada día del camino la prepara para que no se le desvíe o enturbie. 

Pues en la mirada está nuestro propio nombre grabado, formando parte de una lista que suma multitudes.  Es un tesoro espiritual, un patrimonio humano que se acrecienta y se transmite por generaciones y generaciones. 

De modo que: ¡a cultivar esa mirada! Es lo que nos toca. 

Por cierto, no sé si se fijaron, pero una de las cualidades con que el Comandante Chávez  retrata a Nicolás Maduro, cuando nos instruye sobre qué hacer en caso de una circunstancia sobrevenida, es la de la mirada. ¿Se acuerdan?  Por algo lo hace. Tiene que ver con esa poética que aquí quise hoy destacar. 

“Es uno de los líderes jóvenes de mayor capacidad para continuar, (si es que yo no pudiera —Dios sabe lo que hace—, si es que yo no pudiera continuar) con su mano firme, con su mirada, con su corazón de hombre del pueblo, con su don de gente, con su inteligencia, con el reconocimiento internacional que se ha ganado, con su liderazgo…”

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